12 Abr Neumonía
¿Qué es?
Es la infección de la parte inferior de las vías respiratorias, los pulmones. Se trata de una enfermedad frecuente producida por virus o, en menor medida, bacterias. El contagio se produce por el contacto con las secreciones de una persona que presenta una infección respiratoria, a través de la tos y los estornudos.
Los síntomas más habituales son la fiebre y la tos. Los lactantes suelen encontrarse decaídos o irritables y, los niños más mayores, pueden presentar dolor abdominal, en el pecho o el costado. La dificultad respiratoria es menos frecuente, y se presenta con una respiración agitada o más rápida de lo habitual en la que el niño mueve mucho el abdomen, marca las costillas, hunde el pecho, etc.
En general, son infecciones leves que pueden tratarse en el domicilio y evolucionan favorablemente con una recuperación completa y sin secuelas, pudiendo retomar el niño su actividad habitual en 4-5 días. La causa más habitual de neumonía en los menores de 2 años son los virus por lo que, el tratamiento antibiótico no siempre es necesario.
¿Qué podemos hacer en casa?
Las complicaciones son poco frecuentes. Vigile si el niño presenta mal estado general, dificultad para respirar o dolor en el pecho o el costado al respirar. Si se ha indicado un antibiótico y persiste la fiebre pasadas 48-72 horas, debe acudir a control en su centro de salud.
Es normal que presente fatiga con el ejercicio los primeros días, por lo que se recomienda reposo relativo evitando actividad física deportiva.
¿Cuándo acudir a urgencias?
- Si tiene mal estado general, está decaído, somnoliento o muy irritable.
- Si presenta dificultad respiratoria (respira deprisa, se le marcan las costillas, mueve mucho el abdomen, se le hunde el pecho…).
- Si presenta dolor en el pecho o el costado al respirar.
- Si presenta mal color.
- Si no tolera el tratamiento pautado.