01 Nov LO QUE DEBEMOS CONOCER SOBRE LA PREECLAMPSIA
«Era un día especial. La visita al ginecólogo para realizar la primera ecografía y así poder comunicar a toda la familia el feliz estado de gestación. Pero, me encuentré con una sorpresa. El ginecólogo tras realizarme la entrevista me dijo que era necesario tomar aspirina. Tomarla para evitar una enfermedad que se llama preeclampsia. Mi sorpresa fue que yo pensaba que la mayoría de los fármacos estaban contraindicados durante el embarazo. Que la mayoría de fármacos podían provocar malformaciones. Mi otra desazón fue que no entendí que era eso que llaman preeclampsia ni su importancia, solo entendí que podía provocar alteración de la tensión arterial»
Estas sensaciones y sentimientos son los que la paciente se lleva a su casa cuando queremos prevenir la preeclampsia.
Es difícil convencer a una mujer que está sin síntomas que debe tomar una medicación para una enfermedad que la mayoría de las veces ni siquiera ha oido hablar de ella.
Por eso, nosotros intentamos resumir y aclarar en este apartado todo lo relacionado de la preeclampsia y que debe conocer la embarazada.
¿Qué es la preeclampsia?
El concepto que la mayoría de gente entiende al oír preeclampsia es un aumento de la tensión arterial. Entendido así no parece tan peligrosa. Mucha gente tiene la tensión arterial alta. Lleva tratamiento y una vida sin problemas.
Desgraciadamente, la preeclampsia es un concepto más amplio que una simple hipertensión arterial, más que una elevación repentina de la tensión arterial. La preeclampsia es un síndrome clínico que sin tratamiento o incluso con tratamiento puede derivar en complicaciones muy serias, tanto fetales como maternas.
Este síndrome se caracteriza fundamentalmente por la alteración repentina de la tensión arterial, pero conforme evoluciona la enfermedad, presentará afectación de otros órganos vitales como el hígado, el riñón, el sistema nervioso central y la coagulación sanguínea.
Por tanto, la preeclampsia es un síndrome clínico, que nos debe infundir al menos respeto, y no debemos dejara de lado.
¿Cómo se manifiesta la preeclampsia?
La preeclampsia se manifiesta principalmente por un aumento de la tensión arterial repentino. Pero también puede asociarse con la presencia de proteínas en la orina y edemas en todo el cuerpo, sobretodo en la parte superior del cuerpo. La presencia de edemas en los miembros inferiores es muy frecuente en el embarazo y se considera un signo de embarazo normal. Estos edemas de las piernas, la mayoría de las veces es debido a una mala circulación sanguínea. Pero si aparece edema (hinchazón) de los miembros superiores (brazos) o de la cara, son signos que nos pueden ayudar a establecer o sospechar el diagnóstico de preeclampsia.
Esfingomanómetro o aparato de toma de tensión arterial

¿Cuán frecuente es la preeclampsia?
Datos de publicaciones médicas, la mayoría de ellas de origen estadounidense, hablan de una frecuencia de preeclampsia grave de 5 entre 1.000 embarazadas. Traslado este dato a nuestro hospital, sería como si entre 4-5 embarazadas al año tuvieran una preeclampsia grave. Estos datos no son exactos, pues algunas mujeres con riesgo de preeclampsia, en su primera visita se les da tratamiento preventivo o incluso ellas, siendo conscientes del embarazo toman precauciones que disminuyen el riesgo de preeclampsia. Por tanto, el dato no es exacto. Pero además desconocemos los datos de la preeclampsia leve, que en cualquier caso podrá convertirse en una preeclampsia grave, aunque si no lo hace no quedan contabilizados. Resumiendo lo que acabamos de exponer, sabemos que la preeclampsia es un síndrome clínico que puede ser leve o grave, que desconocemos la frecuencia exacta de dicha enfermedad y que de no tomar medidas durante el embarazo puede tener complicaciones graves para la madre y para el feto.
¿Cuáles son los principales factores de riesgo para la preeclampsia?
Aunque puede que haya otros factores de riesgo desconocido, puesto que sabemos que hay como dos tipos de preeclampsia, una preeclampsia que debuta tempranamente y que tiende a complicarse con mayor frecuencia,y otra preeclampsia que debuta más tarde en el embarazo, que es más leve y la aparición de complicaciones es más frecuente, aunque desconocemos el porqué, si que conocemos que algunos factores hacen que la mujer tenga más predisposición a tener una preeclampsia.
Los principales factores de riesgo
- El primer embarazo, por sí mismo supone un factor de riesgo. Las mujeres que quedan embarazadas por primera vez tiene 10 veces más riesgo de contraer la enfermedad que aquellas que ya han tenido un embarazo previo.
- Historia de preeclampsia en un embarazo anterior, y es mayor el riesgo cuanto más temprana fue diagnosticada la preeclampsia en el embarazo anterior.
- Historia familiar de preeclampsia.
- Un índice de masa corporal de más de 35, es decir, aquellas pacientes que son realmente obesas. El índice de masa corporal se puede calcular fácilmente mediante el cociente entre el peso medido en kilogramos partido por la altura al cuadrado, medida en metros. Hay calculadoras en internet que hacen fácil su cálculo.
- El embarazo gemelar supone un aumento de peso, un aumento del volumen de sangre que circula por las venas y por tanto mayor riesgo de desarrollar una hipertensión arterial.
- La diabetes Mellitus, y sobretodo si el control previo al embarazo no es correcto.
- Las enfermedades renales crónicas
- Enfermedades autoinmunes.
- Intervalo prolongado entre embarazos. Cuando entre un embarazo y otro hay pasado más de 10 años, se le considera a la mujer como si el siguiente embarazo fuera un primer embarazo.
- El lupus, el síndrome antifosfolipídico y algunos síndromes del tejido conectivo proporcionan un mayor riesgo de preeclampsia.
Tener algún factor de riesgo no significa que la paciente vaya a tener una preeclampsia sin duda, pero significa que el riesgo de tenerla aumenta y que por tanto si no intervenimos durante el embarazo, éste puede complicarse y el parto no ser un evento feliz.
Complicaciones de la preeclampsia
Como ya se ha dicho anteriormente, la preeclampsia tiene dos variantes, una de inicio precoz que tiene una mayor frecuencia de complicaciones y una tardía que tiene menor frecuencia de complicaciones.
Complicaciones de la preeclampsia
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Que se desprenda la placenta antes de la salida del feto
La placenta es el órgano que hace todas las funciones vitales del feto. La placenta permite respirar al feto, permite alimentarse, permite eliminar los residuos que emite el feto, evita que la madre rechace al feto como un ser extraño, puesto que tiene genes que no son de la madre. En definitiva, la placenta es imprescindible para la vida del feto. Si hay un desprendimiento previo a la salida del feto, el feto puede fallecer si no se extrae con extrema rapidez.
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Alteraciones de la coagulación
La embarazada ya presenta de por sí unos cambios en la coagulación para adaptarse al momento del parto y evitar que así se desangre tras la salida de la placenta. Pero está coagulación que se encuentra aumentada, se altera desmesuradamente por la enfermedad, provoca un consumo de los factores de coagulación de la madre y de las plaquetas, pudiendo ocasionar hemorragias internas en la madre que pongan en peligro la vida de la madre y como consecuencia la vida del feto.
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Aparición de convulsiones
Cuando aparecen convulsiones, la preeclampsia se conoce como Eclampsia. Durante el periodo de la convulsión, el feto no se oxigena y por tanto peligra su vida. Es por ello por lo que ante la aparición de convulsiones y tras estabilizar a la mujer se finaliza el embarazo por la vía más adecuada (parto o cesárea).
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Alteraciones en los principales órganos
Insuficiencia renal, edema pulmonar, insuficiencia hepática, accidentes cerebrovasculares que pueden acabar con la vida de la embarazada.
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Otras complicaciones
Pero también pueden aparecer complicaciones como parto prematuro, retraso en el crecimiento del feto en incluso asfixia del feto.
Mujer Convulsionando

¿Podemos hacer algo para prevenir la preeclampsia?
Sí, podemos hacer algo para prevenir la preeclampsia. Y para entenderlo, debemos conocer que el origen de la preeclampsia según las hipótesis lanzadas en las publicaciones médicas, parece estar relacionada con la implantación del embrión en el interior del útero y la formación de la placenta.
La formación de la placenta parece acabar alrededor de las 16-18 semanas de embarazo.
Podemos intervenir mejorando la implantación y desarrollo de la placenta y podemos intentar modificar los factores de riesgo que puedan ser modificables.
Hay factores de riesgo que se pueden modificar
Evidentemente no podemos modificar aquellas enfermedades que padece la paciente, pero si podemos intentar que la paciente se encuentre estable dentro de su enfermedad. Unos niveles adecuados de azúcar en sangre en las diabéticas, una estabilidad en las pacientes con enfermedades autoinmunes, un control adecuado de las enfermedades renales y de la hipertensión, no esperar tantos años a decidirse tener el segundo hijo, y muy importante porque es un factor fácilmente modificable pero difícilmente se consigue, que es disminuir la obesidad de la paciente.
Se puede prevenir la preeclampsia con un solo fármaco

Algunas embarazadas son reacias a tomar medicación durante el embarazo si ésta no se trata de suplementos vitamínicos. Pero hay que tener presente que existen numerosos estudios donde se ha visto que la administración de aspirina en dosis de 75-150 mg son seguros durante el embarazo, no afectan al feto y previenen la aparición de preeclampsia en las pacientes con riesgo.
Si su médico o personal encargado del cuidado de su embarazo le recomienda la ingesta de aspirina infantil, confíe en ellos porque saben de lo que hablan. La ingesta de la aspirina infantil puede salvar dos vidas, la de la embarazada y la de su hijo.
No queremos acabar siendo tan dramáticos, puesto que los profesionales de hoy en día están muy preparados para asistir a estas pacientes con complicaciones y evitar resultados indeseables. Pero no solo los profesionales están preparados, sino que las instalaciones médicas y el sistema se ha mejorado hasta el punto de que, prácticamente no hay fatales desenlaces, aunque sí momentos de agobio que no se pagan ni con todo el dinero del mundo. Por ello, creemos en el parto natural, creemos que el embarazo es un proceso natural, pero nuestra sociedad nos ha dejado un remanente de problemas que hacen del embarazo y del parto una situación que no siempre puede ser tratada como natural.
